
La lucioperca del Volga (Sander wolgensis), conocida también como bersh, es un depredador de agua dulce y pariente cercano de la lucioperca común. Se diferencia de esta última por su menor tamaño, sus franjas verticales oscuras mucho más marcadas en los flancos y la ausencia de los grandes dientes caninos en sus mandíbulas. Los ejemplares trofeo pueden alcanzar pesos de hasta 3 kg.
La lucioperca del Volga se alimenta principalmente de peces pequeños, predominantemente gobios, kilkas y otros peces forrajeros de cuerpo alargado. Al poseer una dentadura sensiblemente más pequeña que la de la lucioperca común, selecciona presas de menor tamaño y sus picadas suelen ser más sutiles y delicadas.
Esta especie muestra su mayor actividad en aguas frías con temperaturas de 8–18 °C. Se alimenta durante todo el año, lo que la convierte en uno de los objetivos principales de la pesca sobre hielo en grandes embalses. A diferencia de la lucioperca común (de hábitos marcadamente nocturnos), el bersh se mantiene activo durante el día y al anochecer.
La lucioperca del Volga se concentra en grandes y densos cardúmenes en secciones profundas de grandes ríos y embalses con fondos limpios de arena, grava o piedra. Sus profundidades habituales oscilan entre los 6–12 m.
Los métodos más eficaces para su pesca son el jigging con vinilos pequeños, las mandulas y los peces muertos montados sobre cabezas plomadas (jigheads). La técnica clave en aguas abiertas es la recogida escalonada (dientes de sierra) muy pegada al fondo, mientras que en invierno predomina la pesca vertical con balance jigs o cabezas plomadas pesadas cebadas con pez muerto.
Las luciopercas del Volga tienden a agruparse en concentraciones muy densas. Si consigue capturar un ejemplar, siga pescando en ese mismo punto exactamente, ya que lo más probable es que todo el cardumen se encuentre justo debajo de su embarcación o del agujero en el hielo. En invierno, un pez muerto cebado en un jig pesado o un balance jig ofrecerán los mejores resultados.