Descripción de la especie:El cacho (o bagre de río) es un pez fluvial muy potente que destaca por su cabeza ancha, cuerpo musculoso, lomo oscuro y aletas inferiores de un característico tono anaranjado. Puede alcanzar pesos de hasta 8 kg.
Hábitat y preferencias: Se posiciona en la corriente debajo de árboles colgantes, cerca de puentes, estructuras hundidas y rabiones. Permanece siempre orientándose aguas arriba a la espera de alimento a la deriva. Es una especie extremadamente cautelosa que detecta la presencia humana a gran distancia.
Alimentación y comportamiento
Dieta adaptable: Especie omnívora con marcadas tendencias depredadoras: consume insectos, cangrejos de río, alevines, ranas, frutas de estación (cerezas, moras) e incluso pequeños ratones. Su alimentación varía según la época: en verano predominan los insectos y en otoño los alevines.
Actividad y temperatura: Registra su máximo nivel de actividad en el rango de 12–26 °C, alimentándose activamente durante toda la temporada cálida. Presenta mayor actividad en días cálidos y nublados, especialmente cuando el viento arrastra insectos de los árboles hacia la superficie.
Métodos y tácticas de pesca
Cebos y señuelos efectivos: Responde excelente a saltamontes, escarabajos sanjuaneros, cerezas, alevines vivos, así como a pequeños crankbaits y cucharillas giratorias.
Técnicas principales: Tanto el spinning, la pesca a flotador como la pesca con mosca resultan muy efectivas. El sigilo en la orilla y la presentación silenciosa del cebo o señuelo son fundamentales.
Captura de cachos trofeo (3+ kg):
Busque las zonas sombrías bajo ramas colgantes en los tramos más grandes del río.
Emplee pequeños crankbaits de 3–5 cm, los cuales son sumamente efectivos.
Lance aguas arriba (upstream) y recupere el señuelo acompañando la velocidad natural de la corriente.