La locha de estanque (Misgurnus fossilis) —también conocida comúnmente como pez barómetro— es un fascinante pez bentónico de agua dulce, fácilmente reconocible por su cuerpo alargado y serpentiforme, sus diminutas escamas y sus sensibles barbillas alrededor de la boca. Con un peso máximo de unos 200 g, es famosa por su extraordinaria capacidad para detectar las variaciones de la presión atmosférica.
Comportamiento y alimentación
- Dieta y hábito de forrajeo: Se alimenta principalmente de gusanos, larvas de insectos, pequeños moluscos y detritos orgánicos. Remueve el sustrato blando utilizando sus barbillas táctiles para localizar presas enterradas en el cieno.
- Hábitat y adaptaciones: Habita en los fondos fangosos de aguas estancadas o de corriente muy lenta, como lagos de aluvión, brazos muertos de ríos, estanques y zanjas de drenaje. Puede enterrarse profundamente en el limo para protegerse o sobrevivir a periodos de sequía, y es capaz de respirar aire atmosférico a través del intestino cuando los niveles de oxígeno en el agua son críticos.
- Sensibilidad barométrica y actividad: Alcanza su mayor actividad a temperaturas del agua de entre 10 y 22 °C. Se vuelve extraordinariamente agitada antes de las tormentas: al bajar la presión atmosférica, abandona el fondo, asciende a la superficie y se sacude con fuerza (de ahí su nombre popular).
Métodos de pesca y utilidad meteorológica
- Cebos eficaces y aparejos: Se captura con aparejos ligeros y sensibles de flotador o de fondo (como el feeder). Los mejores cebos son los trozos de lombriz, las larvas de quironómido y los asticots (larvas de mosca), presentados siempre descansando directamente sobre el fondo.
- Barómetro natural: Los pescadores y naturalistas han aprovechado desde antiguo su comportamiento como un eficaz indicador meteorológico en vivo. Si las lochas de estanque ascienden en masa hacia la superficie y nadan de forma inquieta, es una señal inequívoca de que se aproxima una tormenta, lluvia intensa o un cambio brusco del tiempo.